Primero que nada se que posiblemente nadie lea este blog pero bueno, no pierdo nada en ventilar mis pensamientos y si alguien se identifica con ellos pues sería genial saber que no soy la única con extraños pensamientos. Y bueno comenzare con el tema de la primer entrada:
*El poder de las palabras.
El poder de las palabras siempre tienen un poder, pero lo que hace que tengan una gran fuerza, un gran poder y un gran valor es quien las dice. Las palabras pueden ser vendas para un corazón roto pero también pueden ser armas para romper un corazón. A veces olvidamos el poder que tienen las palabras y las decimos sin si quiera pensar en las consecuencias que pueden tener esas simples y sencillas frases que pueden lastimar a alguien más que una bala.
Cuando las peleas surgen y nuestra ira nos domina terminamos diciendo cosas las cuales no son verdad, cosas de las que tarde o temprano nos arrepentiremos. También hay ocasiones en las que decimos tonterías a personas importantes para nosotros cuando ellos ni sí quiera tienen la culpa de las cosas malas que nos pasan y llegan en ese preciso instante en el que todo nos irrita y nos dan ganas de matar al primero incauto que se atreva a pasar en frente de nosotros, cuando la furia nos domina y nos desquitamos con quien menos se lo merece.
Todo esto sucede por que no valoramos el poder de las palabras; porque cuando los sentimientos nos embargan no pensamos lo que decimos. Siempre hay que tener en cuenta que las palabras son poderosas y que si no pensamos antes de hablar podríamos lastimar gravemente a alguien especial para nosotros. Y por más que podamos perdón por algo que hicimos las cicatrices quedan para siempre. Es mejor pensar 2 veces antes de decir algo, que pedir perdón por haberlo dicho.